Permítanme ustedes que, les ofrezca unos trazos generales de cómo nació y cómo viene cristalizando esta Asociación Nacional de Mayorales. Lo haré de forma esquemática.

 

Tengo el honor ser el fundador de la Asociación Nacional de Mayorales.

 

Mi afición y entrega a lo que constituye el mundo del toro bravo me viene desde la infancia. Cuando era muy joven, heredé de mis padres esta bonita afición de lo cual estoy agradecido.

 

        Mi presencia en las dehesas que pastan toros bravos, y mi contacto con ganaderos, mayorales, vaqueros y el resto del personal implicado en este trabajo, fue casi diario. Mi amistad con gran parte de los toreros también.

 

 Tengo que confesar que la afición me podía. Era y sigue siendo algo irresistible en mí.

 

Fue un grupo de Mayorales quienes en el 2002 me incitaron a formar la Asociación que he fundado.